Acaba de citas espiritual

Una karta sin entregar #6

2020.05.18 19:09 DanteNathanael Una karta sin entregar #6

Es extraño sentirme lejos de todo lo que he visto escrito en los días pasados en este lugar. Hay un sentimiento de "apresúrate, todo se está acabando. Echaste a perder tu vida." Ahora me siento mucho más tranquilo, confiado, seguro. Cada día todo empieza a tomar un matiz más bonito, y cada día suceden cosas chingonas. No me importa ya tener los miedos que tengo, ni los sentimientos negativos. No tienen ningún significado ya para mí. Solo los dejo pasar. Estoy aprendiendo un poquito cada día a no ver afuera, si no adentro, y mantener todo en orden desde ahí. Y el mundo poco a poco lo refleja, y estoy muy feliz y orgulloso de mí.
En mi vida he tenido 3 grandes incógnitas, 3 cosas en las que siempre se baso mi vida: amor, curación y bienestar. Estos se partían en mi pareja, amigos, mi(s) carrera(s), mi desarrollo personal, etcétera. Sin embargo, siempre había tenido una gran ansia con todo esto. Me sentía incapaz de realizar todas estas cosas. Las fallas en mi vida me habían condicionado a no creer en mí. Todo de alguna manera parecía estar en mi contra. Encontraba alguien lindo y parecía que se irían. Y lo hacían. Encontraba algo que hacer y pronto me aburrían. Encontraba seguridad y paz en algo y pronto todo se venía abajo.
Desarrollé depresión, dependencia emocional y ansiedad. Siempre creí que todos me dejarían algún día, que no importaba cuánto me esforzara, las cosas nunca iban a cambiar. En cada punto de mi vida, todo lo que hice con una intención me daba otra totalmente negativa. Simplemente no estaba siendo sincero conmigo mismo, ni aceptaba mi dolor, ni aceptaba que todo eso era pasajero. Lo que era físicamente lo veía como un obstáculo para el desarrollo de mi vida. "Que no soy muy atractivo y sería mucho más fácil encontrar un corazón bonito para que me quieran bien," "que no tengo recursos suficientes como para poder llevar a cabo las citas, proyectos y donaciones que quiero hacer," largo etcétera. Simplemente vivía en un estado de putrefacción. Jajaja.
Dentro de mi, a pesar de esto, siempre existió una llamita. Me decía que no me preocupara, que todo estaría bien. Obviamente nunca le creí porque todo iba mal. Jajaja. ¿Qué razón tendría o qué autoridad si ni siquiera me daba consejos? solo me decía que confiara y siguiera adelante. ¿Eso es mucha ayuda? Cuando estás desesperado y quieres salir, ruegas por una nueva vida, por borrar el pasado, pues no, para nada. Creía que todo tenía que hacerse basado en acciones e intenciones. . . . Pero cuando actuaba lo hacía por miedo, por "ay, no, si no hago esto no va a ser lo que quiero que sea," no "haré esto porque quiero."
Y verán, por todo eso es que mi romanticismo y ternura se fueron a la verga. Jajaja. Al principio si lo hacía por hacerlo, me gustaba, pero después todo se volvió como que una carrera, como para demostrarme a mí mismo que realmente quería lo que quería. Jajaja. Y pues con esto viene que hice demasiadas cosas que realmente no quería hacer para nada, creyendo que era el camino, cuando verdaderamente no. Solamente me encontraba huyendo de lo que era y de lo que creía me iba a derrotar.
No puedo decir que no agradezca y les tenga cariño a los amigos y exes que hoy son otra historia. Disfruté mucho del tiempo que estuve con ellos, lo que pasó, las risas, los buenos y malos momentos. Todo. A lo que me refiero con esto no es a ellos, es a mí: no era quien quería ser cuando estuve con ellos. Me hubiera gustado darles una mejor versión de mí, como la de ahorita, but alas, no es importante, porque confío en mi corazón que están alla afuera en el mundo haciendo lo mejor para ellos.
Y eso es lo importante. Siempre quise manejar todo por la cantidad de miedos que tenía y me aterraban, micromanejar cada acción y cada sentimiento que hubiera. No podía aguantar para nada que alguien no estuviera feliz o contento. No podía aguantar para nada que alguien no me dijera algo o que no me enterara de algo. Jsjsjs. Por Dios. (No me molesta, no me da cringe el ver quien era. Solamente me causa mucha ternura y cariño, porque lo entiendo al pobre.) Además, siempre creía que si no podía sacar a alguien de su tristeza o de su trauma, yo era un mal ser humano, un mal amante, un mal amigo.
¿Es posible? Absolutamente. Solo lo estaba haciendo mal. Estaba forzando todo, creyendo que yo sabía mejor que nadie lo que era mejor para alguien más y el cómo debería de curar sus malestares. Oye, nisiquiera pude curar los míos. Esperaba curar o sanar a alguien para que después ellos me pudieran sanar a mí. De ahí venía toda la ansiedad y presión porque todo pasara, que todo terminara rápido, necesitaba ayuda y nadie me daba la que quería. Todos me daban ayuda de la que acompaña. Y no me malentiendan, la aprecio. Me hacían sentir muy bien. Pero más que nada, por lo que estaba muriendo era por una solución a todos mis problemas, que me ayudaran a llevar un proceso, que me dieran pasos a seguir . . . básicamente una aproximación al reino de los sentimientos por el reino del intelecto. Mal. Ni yo ni nadie pueden hacer eso.
¿Y saben lo que he descubierto en estos tres días? (Si, nadamás necesite 3 putos días para empezar a ver todo de otra manera. Claro que es un proceso y todavía no acaba, pero, como tal, es el principio del fin (si, cliché, lo sé (también leí que un autor usa paréntesis entre paréntesis (tienes que poner mucha más atención a lo que lees (regresar para ver si no se acabo antes (o después) un paréntesis (jeje) antes o después de tiempo) y se ve bien mamalón.))) Que el proceso de ayudar a alguien es tanto de ellos como nuestro. ¿Por qué? Porque simplemente así funciona. Podemos saber todo lo que queramos saber, tener todo el intelecto del mundo, pero cuando nos tratemos de acercar a otra alma, solo podremos hacerlo con la nuestra propia (Jung). Verán, usaré una fuente que no uso particularmente mucho, pero debería—Autores Varios. 1ra de Corintios XIII, en La Biblia.
Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada! Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios me haga mover montañas. Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás. El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad. El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo. Sólo el amor vive para siempre. Llegará el día en que ya nadie hable de parte de Dios, ni se hable en idiomas extraños, ni sea necesario conocer los planes secretos de Dios. Las profecías, y todo lo que ahora conocemos, es imperfecto. Cuando llegue lo que es perfecto, todo lo demás se acabará. Alguna vez fui niño. Y mi modo de hablar, mi modo de entender las cosas, y mi manera de pensar eran los de un niño. Pero ahora soy una persona adulta, y todo eso lo he dejado atrás. Ahora conocemos a Dios de manera no muy clara, como cuando vemos nuestra imagen reflejada en un espejo a oscuras. Pero, cuando todo sea perfecto, veremos a Dios cara a cara. Ahora lo conozco de manera imperfecta; pero cuando todo sea perfecto, podré conocerlo como él me conoce a mí. Hay tres cosas que son permanentes: la confianza en Dios, la seguridad de que él cumplirá sus promesas, y el amor. De estas tres cosas, la más importante es el amor.
Fromm nos dice en El arte de Amar:
. . . el amor maduro es la unión bajo la condición de preservar la integridad, la individualidad. El amor es un poder activo en el hombre; un poder que rompe las paredes que separan al hombre de sus semejantes, que lo une con los demás; el amor lo hace superar la sensación de aislamiento y separación, pero le permite ser él mismo, conservar su integridad. En el amor ocurre la paradoja de que dos seres se vuelven uno y, sin embargo, siguen siendo dos.
¿Esto qué significa? Bueno, que el proceso para sanaayudar a alguien ocurre tanto en nosotros como en ellos. Primero ocurre la reconciliación con el hecho de que esa persona esté sufriendo. Por nuestra mente quizás pasen pensamientos, o incluso digamos cosas como "pero si eres esto y el otro, ¿por qué estás así?" Siento que negamos el hecho de que para ellos quizás no importe eso en el momento. Podemos recordárselo, pero quedarse ahí sin procesarlo internamente niega todo el proceso de sanación después. Y para ejemplificar, contaré 2 historias:
Ella es una chica talentosa, llena de conocimiento y pasión por ayudar, sin embargo, su historia familiar e incapacidad para verse como alguien capaz de lograr todo aquello que quiere lograr le causaban mucha ansiedad. La conocí hace poco, y en ella hubo algo que me llamó mucho la atención. Así que nos hicimos amigos. La primera vez que lloró en mis brazos no sabía lo que podía hacer. Nada de lo que quería decir pareciera ayudarla, así que simplemente me quedé callado hasta que ella decidiera dejar de llorar. Desde ahí poco a poco hablamos de lo que pasaba. Me contó de su infancia, de sus sueños, de todo, realmente. Las primeras 200 veces que lo hizo (no fueron tantas) le dije que ella podía, que no se dejara llevar, que no creyera en nada. ¿Esto ayudo? si, un poquito. Pero lo que verdaderamente la ayudó fue que empezara a confiar en ella. En mi corazón empecé a verme en sus zapatos un poco. Comprendí su situación, y a pesar de todas las dificultades, confíe en que acompañarla, compartir con ella mi vida, las cosas malas y las buenas, la ayudarían por debajo a sanar y seguir adelante. No tuve más necesidad de tratar de tenerla feliz. Cada vez que caía, muchas veces ni me enteraba, hasta que ella me lo decía. Sin embargo, sabía y confiaba que todo esto era parte de su proceso y que algún día llegaría y me diría que estaba bien, y que tenía la fuerza suficiente para seguir adelante. . . . Y lo hizo.
Ahora, la segunda historia puede que suene como un disco rayado, pero pues meh. Es una de las cosas que más he aprendido a valorar en mi vida.
Esta preciosa chiquilla hermosa es la más brillante eternidad de la corona de los luceros del cielo. Me negué mucho tiempo que era especial, pero lo es. Simplemente vi a través de todo y llegué a ver su corazón y me enamoré. Al conocerla, me di cuenta de qué era lo que pasaba: había capas y capas de muchas cosas sin resolver. Me sentía incapaz de poder estar con ella, mi corazón se rompía cada vez que veía o recordaba la tristeza que cargaba. Me había dicho que era mejor que no estuviera con ella, porque todo por lo que estaba pasando me estaba destruyendo. Y bueno, si me estaba destruyendo, pero simplemente porque no comprendía qué estaba ocurriendo en realidad.
Verán, creo que nunca entendí nada antes de ella. Tuve que aprender a pensar y a vivir otra vez, porque simplemente no sabía cómo poder ayudarla. Ella nunca me pidió ayuda, pero lo que hizo fue dar lo mejor de ella para estar conmigo. Cuando vi que a pesar de esto, ella seguía siendo aterrada por el pasado, mi corazón se destruyó más, y me empecé a odiar a mi mismo por no ser capaz de poder ayudarla, hasta el punto de querer absolutamente destruir todo, culpándola de sus problemas y de los míos. En vez de unir, había separado todavía más. Había roto mi voto de amor porque me era imposible amar desde mi desesperación.
Digo, todo empezó porque hace 3 días tuve una de las explosiones más estúpidas de mi vida. Jajaja. A nadie le conté. Ese día dormí hasta las 6 de la mañana simplemente sacando mi corazón a orear. Creo que lo necesitaba. El ser sincero y escribir todo así, de esa manera, sin esperar nada, sin esperar a que de alguna manera me entendiera o tuviera compasión de mí, para que viera que el estúpido había sido yo y lo reconocía y lo veía, me sirvió.
Nunca en mi vida había sentido tanto dolor y a la vez no haber corrido hacia nadie ni nada. No quería ni salir de la cama, pero me di cuenta que todo era mental, así que donde sea que estuviera no iba a ayudar mucho. Los miedos y las memorias de días pasados y de esa misma madrugada venían en flechazos dolorosos al pecho. No podía respirar. . . . Sin embargo, tampoco les hice caso, los dejé estar ahí, los dejé tener su momento y que me hicieran mierda el pecho. Si me iba a morir, pues me iba a morir sin pedos—pues así se siente. En unas 4 horas se fueron. Y cuando lo hicieron, sentí que algún peso había dejado. Jajaja.
Desde que acabo ese día he estado naturalmente feliz. No he tenido que aparentar nada, ni sentir que debería de pausar mi vida o mis sentimientos porque no estoy totalmente bien. Ñuh. He tenido momentos en los que me siento mal, pero no los juzgo. Simplemente los dejo ser y les pongo la menor atención posible, pero tampoco niego que estén ahí. Y cada día ha sido mejor.
¿Esto en qué ha afectado en la historia con ella? Bueno, en todo realmente. Por una parte me siento orgulloso y seguro de lo que siento, que la amo, y también, que la amo en el estado en el que se encuentra. ¿Por qué? Bueno, porque si, deseo una relación con ella, pero no estoy apresurado, no estoy desesperado, no creo firmemente en que si no lo somos yayaya no lo seamos nunca porque se va a ir con alguien más o lo que sea. Creo simplemente en mi amor, en mí, y en ella. No espero, creo, sé, conozco.
¿Alguna vez necesite saber todo para poder ayudarla? No realmente. Nunca necesité saber nada realmente. Podríamos haber seguido así sin saber mucho, simplemente confiando el uno en el otro, y todo podría haber seguido mejor cada día, porque lo que verdaderamente importaba era que el amor no juzga, es paciente, amable, no envidioso, no se enoja con cualquier cosa, es capaz de aguantarlo todo, esperarlo todo y soportarlo todo. De todo esto hice absolutamente lo contrario. Jajaja. Pero no estoy avergonzado. Arrepentido si, pero no avergonzado. Quizás me vea distante a eso, pero no significa que haya sido otra persona. Era solamente yo siendo controlado por mis miedos.
Así que el final de esto es que simplemente no hago nada. Disfruto en el momento presente de amarla. Escribo poemas y canciones y dibujo y lo que sea, simplemente porque me encanta hacerlo. No los he publicado porque no he terminado, pero no tengo prisas. Así como no tengo prisas de verla como quiere ella ser algún día. A veces veo que publica ciertas cosas que instantáneamente me producen una reacción, pero me calmo y no me preocupo como lo hacía antes, ni la juzgo. Me ha hecho reír mucho a veces, cuando antes hubiera explotado como un tanquesito de gas. Jajaja. Confío en ella, y también sé que me quiere mucho. La apoyo en todo desde la comodidad de mi amor, sin necesidad siquiera de hablar. En mi mente la veo feliz, capaz y hermosa (bueno, hermosa siempre lo es (a veces lo es tanto que me saca de onda), esté como esté, piense lo que piense, es la más bella cosita para mí). Mientras más me voy conociendo, quedándome quieto con mis pensamientos, escribiendo, preguntándome qué hacer después, ella aparece derrepente. Jajaja. Así es como sé que la amo, simplemente está en mi cabeza de la nada. Y cuando lo hace, pues la invito a quedarse. Porque así me he dado cuenta que no necesito conocer a alguien más, ni me interesa, porque conociéndome a mí salen muchas cosas que digo wowowo. Esto me hace ver la profundidad, por consiguiente, que hay en todas las personas.
Claro, todavía no es ni soy perfecto. Dudo que alguna vez lo sea. Pero si será mejor un poquito cada día. Además, mis amigos y ella no son lo único en mi vida, también estoy yo, mis estudios, el cómo generar dinero, mis hobbies, mi familia, mi niño precioso. Todo esto es el conjunto de cosas que hacen de mi vida algo realmente interesante, y me siento muy bien aprendiendo cada día a apreciar todos estos elementos y cómo van trabajando en conjunto.
Finalmente, esta es de las primeras veces que he podido escribir algo sin esperar nada, sabes. Simplemente escribir por el placer de escribir, de contar, de estar en el momento y revivir memorias, de compartirlo con el mundo. Y, bueno, estoy seguro de que puedes verlo.
Realmente me hubiera gustado que la conocieras en vida. Habrían conectado muy rápido. Lamentablemente es algo que no paso. Pero, bueno, ¿puedes ver cuánto ha pasado desde que ya no estás aquí? Jajaja. Sisi, me tardé, pero pues más vale tarde que nunca. He visto que en el mundo espiritual los bordes de lo que consideramos pasado y futuro se disipan y todo existe en el ahora como una superposición de posibilidades infinitas. ¿Es divertido estar ahí? ¿Es como vivir en imaginación pura sin un cuerpo, no? Bueno, como sea. Ya sé que no te sorprende porque, así como he empezado a querer y amar, así me amas tú, Tía, entonces esto ya lo habías visto ser desde hace mucho tiempo. Te agradezco por todo, me enseñaste muy bien. Salúdame a ya sabes quienes.
submitted by DanteNathanael to DanteNathanael [link] [comments]